Pues ya estamos en Puerto Iguazú... Dejamos atrás nuestro Buenos Aires querido este mediodía y a la hora de comer (sobremesa

tardía para los lectores) llegamos a nuestro
hotel... un lugar idílico perdido en medio de la selva y en un enclave peculiar: desde nuestra habitación vislumbramos Paraguay al frente; la unión de los ríos Iguazú y
Paraná, quedando Brasil a un lado y Argentina al otro. Aquí, en el noreste (clima subtropical), la calor y sobretodo, la humedad, empiezan a hacer estragos...
Nos encontramos en la provincia de Misiones (capital
Posadas) y para los que hayáis visto
la película La Misión (Robert de Niro y Jeremy Irons; y música de Ennio Morricone) esto sería muy evocador. Como muestra un botón: Esta tarde hemos dado un paseo por el río Paraná en un catamarán, y el barco ha parado

brevemente a un margen del río en el que nos esperaba un grupo de guaraníes (un poco de cartón-piedra, la verdad. Vaya que parecían puestos ahí por lo de "vamos a sacar algo del turismeo") que nos han representado una danza autóctona.
A última hora del día, escribiendo estas líneas desde la piscina del hotel, con una cerveza Quilmes y un mojito bien fresquitos... y wifi... puto paraiso...